Visita al Museo Hergé (1)

Museo Hergé

Ésta es la primera publicación sobre mi viaje al Museo Hergé, y quiero centrarme en el contenido del Museo (de puertas para dentro).

En una palabra lo resumiría como “decepcionante”.

Me parece que las salas no siguen un hilo argumental de ninguna clase, que el contenido más que de un museo monotemático parece el de una exposición itinerante, que no se ha cuidado lo que se expone y cómo se muestra y, lo que es peor, que es el resultado de una colección no muy extensa ni muy completa.

Por partes:

No tiene sentido que, en la sala donde se habla de la vida de George Remí, entre dos diseños a lápiz de la portada de El Tesoro de Rackham el Rojo haya un ejemplar de Coeurs Valliant y un ejemplar nº1 de la Revista Tintín en su edición francesa. Creo que hay que ser coherente y usar las portadas, de valor incalculable, para, por ejemplo, mostrar el proceso de creación de la portada de un libro; y no para estar expuestas, sin más, junto a revistas que son difíciles de conseguir, pero que se pueden ver a la venta de vez en cuando…

En esa misma sala se expone una hoja de la aventura del Thermozero (de la que quiero hablar con más calma en otro post), pero en ningún momento se explica lo que es, o el significado de esa plancha suelta.

No vi ningún material de impresión como planchas, rotativas o similares, aunque sí algunas pruebas de color. Además, algunas de las “joyas”, como borradores de portadas, no están en su propio marco, con lo que parece que se están deteriorando poco a poco.

Se centran en la etapa de Hergé como dibujante de elementos publicitarios, que sí que forma parte de su bagaje como diseñador, pero que no es lo suficientemente importante como para ocupar un sala (creo yo).

Los expositores de muchas de las obras están colocados muy bajos, tanto que hay que estar bastante agachado en gran parte de la exposición; y la señalética y carteles informativos o expilcativos dejan mucho que desear. Imperdonable. Además, el hecho de que en una vitrina tuviesen un Medallón escondido bajo ediciones de la actualidad me dolió especialmente.

Se ven muchos de los objetos en los que se  supone que se basó Hergé para sus diseños, pero creo que ver una “reproducción” del palo de madera que sale disparado de la cámara con resorte de El Cetro de Ottokar no enriquece la exposición. Como ejemplo.

No se paran a explicar los personajes (salvo una pequeña vitrina para cada uno). Si Tornasol, Haddock o Castafiore han servido para crearse libros específicos sobre cada personaje, creo que deberían darles el merecido lugar en la obra de Hergé y, por extensión, en su museo.

Lo que eché en falta son cosas como información sobre los sellos editados conmemorativos, Tintín y los coches, Tintín y los barcos, Tintín y los aviones… es decir, centrarse un poco en los dibujos, en el realismo, en la línea clara, en la importancia de Tintín en la sociedad… Tampoco tiene sentido poner algún disco “suelto” entre las vitrinas (que además no era 1ª edición), creo que tendrían que haber hecho el esfuerzo de conseguir todo lo que tiene que ver con Tintín y la música; porque no se muestra ningún CD y en discos de vinilo también se puede conseguir muchísimo.

Tener un cubículo con libros de todos los idiomas (sin ninguno en vasco, catalán o gallego, por ejemplo) con voces pronunciando los títulos no aporta nada, creo que es mejor indicar los idiomas a los que se ha traducido, o enseñar los países en los que hay ediciones.

Desde la segunda planta ya se olía el olor de la comida que salía del comedor que está en la planta baja, y eso no queda muy bien en un museo de categoría.

Como puntos destacables, la exposición temporal sobre Tchang, muy buena y muy recomendable; la tienda está muy muy bien y la gente que atiende allí es bastante amable.

Aún así, merece la pena ir, aunque sólo sea para ver si todo esto mejora. Yo espero volver en breve.

Compartir:
  • Twitter
  • Facebook
  • email
  • StumbleUpon
  • Delicious
  • Google Reader

6 opiniones en “Visita al Museo Hergé (1)”

  1. Hola Manuel,

    Siento que te haya desilusionado con mi visión del Museo. Aunque creo que se podía haber hecho mejor, el viaje merece la pena y yo pienso repetirlo.

    Si te gusta Tintín o Hergé, no lo dudes. Disfrútalo.

    Un saludo, gracias por participar y hasta pronto.

  2. Vaya, yo esta organizando una visita con mi mujer para el puente de diciembre y me ha dejado un poco planchado tu post.

    Tal vez me había creado muchas expectativas viendo la web del museo.

    Saludos.

  3. Gurú! Pero tienes razón. Curiosamente, la exposición temporal en el Pompidou sí te hacía caso en la organización. 🙂

  4. Gracias Pedro por este informe detallado en su primera parte…

    No sé porqué pero no me sorprende lo que cuentas…

    Aún así, es de visita obligatoria…

    Un saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *