Nuevas figuras “icónicas”

Dentro de la colección de figuras “Les icones“, aparecen dos nuevos ejemplares.

La primera se trata de la figura “Tintin at home” (Tintín en casa) que representa a Tintín en el sillón rojo leyendo un libro sobre viajes a América con Milú acostado a sus pies.

Figura Tintin at home. © Hergé / Moulinsart 2018
Figura Tintin at home. © Hergé / Moulinsart 2018

El material es resina y mide 17 centímetros de alto. El precio será de 225 euros.

La otra se trata del famoso submarino-tiburón, que ya se ha fabricado con anterioridad y que ahora vuelve a salir a la venta en otro formato.

Figura del submarino-tiburón. © Hergé / Moulinsart 2018
Figura del submarino-tiburón. © Hergé / Moulinsart 2018

También realizada en resina, esta figura mide 26,5 centímetros de largo y 15 de alto y su precio es de 175 euros.

Final de la colección de figuras francesas

Figura de Hergé. © Moulinsart
Figura de Hergé. © Moulinsart

Parece que ha llegado al final la colección de figuras que se lleva vendiendo en Francia y Bélgica desde el año 2011.

5 años de entregas de este coleccionable (que en España se verá reducido a la mitad) y que ha permitido que los que la han seguido completa, acaben con 111 figuras de personajes de Tintín y 9 figuras hórs-serie (fuera de serie, en blanco y negro).

Y qué mejor colofón para tan inmenso grupo de participantes de las aventuras de Tintín que su propio autor, Hergé.

Yo hubiera elegido, probablemente, alguna otra representación del autor de las que aparecen a lo largo de los libros de Tintín, pero he de reconocer que me ha encantado el homenaje.

Agravio comparativo… ¿Hacemos algo?

 

Se acaba de anunciar que Moulinsart y TF1 lanzan la colección de figuritas de Tintín en Canadá. Concretamente desde el pasado 19 de marzo, y a través de fascículos coleccionables, se puede llegar a conseguir esta colección de más de 60 figuras.

Más información: http://www.tintin-collection-figurines.ca/

Esto acabo de confirmar que el mercado que no sea francófono casi no interesa a Moulinsart, hasta el punto que va a ser más fácil conseguir las figuras al otro lado del océano, antes que en un país fronterizo con Francia.

Creo que habría que pensar alguna forma de presionar a Moulinsart, Hachette o quién sea, para que entienda que puede poner a la venta esta colección, incluso sin traducir el material, y que habría gente interesada.

¿A alguno de los que lean esta entrada se le ocurre algo? Una petición en una plataforma como change.org (no sé si hay algo similar en Francia que pueda tener más peso), las dos asociaciones hispanas (¡Mil Rayos! y 1001) haciendo un escrito conjunto, un envío masivo de cartas/emails, etc.

Por favor, dejad comentarios al respecto. Gracias.