La estupidez humana no tiene límites y en Canadá algunos se esfuerzan en dejarlo claro…

Sí, lo sé. El titular es fuerte, pero la noticia es lo suficientemente grave como para ello.

Resulta que en la ciudad canadiense de Ontario han decidido destruir (sí, sí, hacer desaparecer, que no se van a conformar con quitarlos del acceso público) más de 4700 libros infantiles, entre los que se encuentran ejemplares de Tintín y Asterix.

¿El motivo? El de siempre… ser «políticamente incorrectos». Me enfurece la escasa visión de ese lobby católico-francófono que no ha sabido darse cuenta de que el nacimiento de Tintín precisamente fue en el seno de una revista de carácter católico en Bélgica.

Y no, no se trata de que me enfade únicamente porque entre la lista había libros de Tintín. Me duele lo mismo por cualquier otro libro.

Pues se habrán quedado descansadas las mentes pensantes de esa comisión pero este tipo de inquisición cultural hará que perdamos la perspectiva histórica y como decía el filósofo Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana, “quién olvida su historia está condenado a repetirla”.

Más información: https://elpais.com/internacional/2021-09-09/asterix-y-tintin-entre-los-mas-de-4700-libros-infantiles-destruidos-en-canada-por-ofender-a-los-indigenas.html

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