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Más información sobre la exposición en Pozuelo: «Miradas tintinófilas»

Cartel de la exposición diseñado por Álex Muñoz

Texto sacado del tríptico de la exposición:

Miradas Tintinófilas es un homenaje al reportero belga conocido mundialmente en el que repasaremos una historia que se inició en 1929 partiendo hacia las frías estepas soviéticas y que, tras recorrer medio mundo y participar en buena parte de los momentos cumbres del siglo XX, llegó a su fin en la cálidas selvas centroamericanas en 1976, a través de los ojos de destacados tintinófilos: coleccionistas privados, asociaciones y personajes del mundo del arte, el cine, las letras, la ilustración, la filosofía, la música, entre los que destacan dos premios nacionales, un premio Goya y un Caballero de las Letras y las Artes de la Academia Francesa.

Además de mi aportación, en la exposición habrá colaboraciones del filósofo y escritor Fernando Savater, el cantante de Siniestro Total Julián Hernández, el ilustrador Paco Roca. el historiador del cómi, Enric Melego, el Catedrático Emérito de Geografía de la UAM Eduardo Martínez de Pisón, el cómico e ilustrador Joaquín Reyes o el actor Antonio Resines.

El Ayuntamiento de Pozuelo ya lo publicita en su web: https://cultura.pozuelodealarcon.org/agenda/exposicion-miradas-tintinofilas

En breve os anunciaré la hora de la inauguración, a la que estáis todos invitados. Allí os espero!!!!

ACTUALIZACIÓN: El diseño del cartel es de Álex Muñoz.

Grandes tintinófilos: Toni Costa

 

Toni Costa

Toni Costa

Retomo la serie de «Pequeñas entrevistas a grandes tintinófilos» con una persona con la que me ha hecho especial ilusión contactar; se trata de Toni Costa, autor, en el año 1986, del libro «El diccionario de Tintín«, una obra imprescindible para todos los tintinófilos.

– ¿Por qué Tintín? ¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?

– Mi afición a Tintín empezó a muy temprana edad. Antes incluso de que aprendiera llegaron a mis manos sus primeros libros, los cuales miraba y admiraba durante horas.

– ¿Cuál es, según tu opinión, la mejor de las aventuras de Tintín?

– Esta pregunta ha tenido diferentes respuestas a lo largo de mi vida. Actualmente te diría que «El asunto Tornasol».

– ¿Crees que deberían continuar las Aventuras de Tintín?

– De ninguna manera. Tintín sólo puede nacer de las manos de Hergé.

– ¿Con qué personaje te sientes más identificado?

– Con el profesor Tornasol.

– ¿Qué te pareció la película de Steven Spielberg?

– Decepcionante. La película es mucho Spielberg y muy poco Hergé. Priman los efectos especiales que tanta agradan al público americano. No se respira el ambiente propio de los libros de Tintín. Soy de la opinión de que cada personaje debe permanecer en el soporte para el que fue creado. Quien quiera conocer de verdad a Tintín y Hergé deberá acudir a sus libros.

– ¿Harías algún cambio a tu obra, «El diccionario de Tintín»?

– Seguro. Haría una revisión del texto y de las ilustraciones. Pero la idea básica y su estructura creo que siguen siendo válidas.

Portada de "El diccionario de Tintín"

Portada de «El diccionario de Tintín»

 Gracias, Toni, por haber participado en esta serie de entrevistas.

Conferencia de Fernando Castillo y Pedro Rey

 

Es un placer para mí compartir con vosotros los dos vídeos del evento del pasado 27 de noviembre, en el que tanto Fernando Castillo como yo, dimos sendas charlas sobre Tintín, en el marco de la exposición en-Clave Diversa del proyecto campUSCulturae.

La de Fernando, se tituló «Tintín, más allá de los tópicos y los límites».

Y la mía… bajo el título «Convivir con Tintín»

Espero que os guste.

Nota: tenía una infección de garganta bastante importante, de ahí mi voz «poco habitual» y mi forma «extraña» de hablar, con tantas pausas.

 

Grandes tintinófilos: Julián Hernández

Sigo la serie de «Pequeñas entrevistas a grandes tintinófilos» con Julián Hernández, músico y cantante, fundador y líder del grupo Siniestro Total (web del grupo), que también se ha desempeñado como escritor, productor discográfico y actor. Recomiendo seguirlo en twitter (@JulianSiniestro) por su mordacidad e ingenio.

Foto de Julián Hernández realizada por Xabier Iglesias

– ¿Por qué Tintín? ¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?

-Podría darle cien mil vueltas a la pregunta y, de vuelta al redil, tendría cien mil respuestas. Creo recordar que algún compañero de colegio tenía algún aventura en su casa. Y creo recordar que yo me quedaba fascinado contemplando aquello. Y creo recordar, también, pensar que ese compañero de colegio era un imbécil por no hacer caso de lo que le regalaban. Lo que sí recuerdo con seguridad es pasar por delante del escaparate de una librería de la calle Velázquez Moreno de Vigo y pedir de rodillas que me compraran uno a mí. Pero eran caros ya de aquella. Debí insistir mucho, porque al final cayeron un par de aventuras en algún cumpleaños. A partir de ahí, llegué casi a saberme de memoria los diálogos. Me sentía muy solo en el mundo, pero el mundo de Tintín era irresistible; y tan fascinante que pensé que lo mejor que me podía pasar en la vida era hacerme viejo para poder beber whisky como el capitán Haddock. Agradezco haber envejecido para conseguirlo.

– ¿Cuál es, según tu opinión, la mejor de las aventuras de Tintín?

-¡Uf, vaya pregunta! Supongo que es inevitable… En conversaciones con la gente de ‘Ediciones Moulinsart’, un fanzine de Madrid de principios de los 80, llegamos a la conclusión de que la gran obra maestra es «Las joyas de la Castafiore». Es cierto que en ella están todos los tópicos, los misterios y los personajes de lo que es Tintín y su mundo pero, mmmh…, tendría que pensar más. Particularmente adoro las aventuras en dos volúmenes: en especial «El secreto del Unicornio» » y «El tesoro de Rackham el Rojo», por un lado, y «Objetivo: la Luna» y «Aterrizaje en la Luna», por otro. Ahora que lo pienso, más tarde mi padre, que aún vive, pintó dos cuadros que a lo mejor tienen que ver con esta fijación: «El hombre en el mar» y «El hombre en el espacio». Nunca le vi cogerme los tebeos de Tintín (leía a Baroja de aquella) pero a lo mejor la afición era la misma. A lo mejor tiene que ver con esto el shock que me produjo «Vuelo 714 para Sidney». Ovnis y Tintín: ¡qué más se puede pedir! Con Rastapopoulos y Laszlo Carreidas… Qué delicia.

– ¿Con qué personaje te sientes más identificado?

-Cae de cajón: con Haddock. Con el tiempo pienso que Tintín, el personaje, es sólo un observador, un voyeur, que asiste atónito a las evoluciones de una serie de caracteres que acaban por ser el conglomerado de todo lo que él quisiera ser: el propio Haddock, Tornasol, la Castafiore, el general Alcázar, Chang, Mitsuhirato, Oliveira da Figueira… Me estoy metiendo en camisas de once varas, pero quizá aún queda por analizar en profundidad el ‘dramatis personae’ de Tintín. Curiosamente, el protagonista es el menos interesante de todos ellos. Ni siquiera es capaz de escribir una maldita crónica de lo que le pasa y eso que es periodista. Se le recibe al final de algunas aventuras como el héroe, el famoso periodista, pero nadie explica por qué es tan famoso. ¡Si es un inútil! Si no fuera por el elenco que le rodea, no sería nadie. De hecho, depende de Milú para tener una personalidad propia. ¿Cuándo nos sentamos a hablar de esto largo y tendido? ¿Mmh?

– ¿Qué te pareció la película de Steven Spielberg?

-No la he visto. Lo digo ya de entrada. Bueno, he visto el trailer y algunas imágenes. Y me reafirmo: no me interesa una mierda. Puede que sea una buena película, no digo que no, pero las aventuras de Tintín no me parecen fácilmente desgajables del mundo en dos dimensiones que pensó Hergé (habría que hablar sobre las dos dimensiones, me temo). En todo caso, a mí me importa un comino ese trasvase. Quizá esté condicionado por «El misterio del Toisón de oro». Tampoco vi la peli en su día (no sé ni siquiera si se estrenó en España), pero el álbum con fotogramas y texto… en fin, aquello no era mi Tintín que me lo habían cambiado. No creo que Spielberg tenga ni la más terremota (sic) idea de lo que significa Tintín, lo cual no constituye un delito, por supuesto. Su problema. Espero que esto no se entienda como el habitual desprecio modelo «yo ya venía de antes». Para nada es así. Por ejemplo, cualquier película de Batman o las carreras de Fórmula 1 de ahora me siguen gustando aunque fueran dos de las cosas, junto con Tintín y Asterix, que más me gustaron de chaval. Aparte de las chavalas, claro está.

– En tus canciones ha habido algunos guiños a Tintín, ¿crees que la música
juega un papel importante en las aventuras de Tintín? ¿y las aventuras de
Tintín en la música?

-Sí: Tintín siempre está ahí. Adoré ponerle la letra a una canción de Javier Soto, el guitarrista de Siniestro, que se acabó titulando «El Loto Azul». Javier pasó unos días en Pekín y me contó que existía un sitio con ese nombre. ¡Me lo puso a huevo! Pero a lo que íbamos… Sospecho que Hergé odiaba la música. Véase si no el personaje de la Castafiore y su pianista en «Las joyas…»: unos enfermos mentales, sin duda. A pesar de que Tintín era un chaval en pleno estallido del rock ‘n’ roll, jamás aparece algo ni remotamente parecido a una afición musical en él. Tampoco le gusta la música de los países que recorre: China, Congo, Arabia, Indonesia… En resumidas cuentas: amamos más a Tintín de lo que él nos ama a nosotros.

 

Gracias Julián por participar en este blog y a José Luis por ponerme en contacto con él.

 

Grandes tintinófilos: Víctor Conde

Víctor Conde

Para continuar la serie de Pequeñas entrevistas a grandes tininófilos he seleccionado a una persona, a quien recomiendo encarecidamente seguir su cuenta de twitter (@victorcondecom), Víctor Condedirector de Olvida los tambores, Pegados, La ratonera, Crimen perfecto, Les Miserables (Resident Dir. Spain) y el corto Lesbos Invaders from Outer Space!

– ¿Por qué Tintín? ¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?

Porque con Tintín empieza la aventura. Tintín es el cambio. Mi afición empieza muy pronto, a los siete u ocho años, cuando mis padres me regalan EL TESORO DE RACKHAM EL ROJO. De repente tomo conciencia de que hay un mundo ahí afuera para ser vivido y explorado. Conciencia de la aventura. Además Tintín es la aventura perfecta. Con una línea clara tan detallada que se convierte en real. Hace unos años realicé un viaje al Perú y llevé conmigo una versión original de EL TEMPLO DEL SOL y pude vivir esa aventura conjuntamente con el héroe. Tan real es. Tintín fue posiblemente la primera y mayor afición de mi infancia. Durante años fue mi regalo para cada cumpleaños u ocasión especial hasta completar toda la colección. Ahora y paradójicamente, el personaje que me ayudó a crecer me ayuda a mantener al niño aventurero vivo.

– ¿Cuál es, según tu opinión, la mejor de las aventuras de Tintín?

Lo mejor de las aventuras de Tintín es que nunca son iguales. Cambian y evolucionan con los años. En el mismo álbum dónde antes disfrutaba de una comedia de aventuras, disfruto ahora de una historia de profunda reflexión social. Tintín evoluciona con nosotros. Por eso creo que cada edad, más que cada persona, tiene su aventura. Sin duda entre mis favoritas siempre estará EL ASUNTO TORNASOL, la aventura de espías perfecta.

– ¿Con qué personaje te sientes más identificado?

Siempre elegiré a Tintín. Porque su determinación me anima en cada aventura que emprendo todavía hoy.

– ¿Qué te pareció la película de Steven Spielberg?

He visto varias veces la película y creo que es una cinta de aventuras maravillosa. Ahora bien, como aficionado me decepciona en varios puntos. Creo que comete un error al mezclar dos álbumes tan dispares entre sí como EL SECRETO DEL UNICORNIO y EL CANGREJO DE LAS PINZAS DE ORO. Me gustó que se usaran elementos del segundo álbum para presentar a Haddock, pero la película toma otra dirección y omite el coherente y esperado desarrollo de EL TESORO DE RACKHAM EL ROJO. Tornasol, el submarino-tiburón, la búsqueda del tesoro en los restos sumergidos del Unicornio, la isla… También creo que con la animación digital se perdió una gran oportunidad para realizar una versión definitiva a imagen real del personaje.

– ¿Ves viable una adaptación teatral/musical de alguna de las aventuras de Tintín? (Ya hubo algunos intentos)

Creo que cualquier historia es susceptible de llevarse a escena y en el caso de Tintín es una idea apasionante. De las varias que se han realizado, conozco la versión inglesa de TINTÍN EN EL TÍBET y el musical francés basado en LAS 7 BOLAS DE CRISTAL y EL TEMPLO DEL SOL, aunque sería un sueño el poder desarrollar un nuevo proyecto teatral sobre el personaje. Sería una manera de devolverle algo de lo que él me ha dado a mi.

¡¡Muchísimas gracias, Víctor!!

Grandes tintinófilos: Cristina Sampere

Cristina Sampere leyendo Las 7 bolas de cristal

Para continuar la serie de «Pequeñas entrevistas a grandes tintinófilos» he elegido a Cristina Sampere. Una grandísima artista que ya ha realizado diversas exposiciones de sus obras que son un maravilloso homenaje a la obra de Hergé.

– ¿Por qué Tintín?
Tintín forma parte de mi educación sentimental, siempre ha estado presente en las estanterías de las casas donde he vivido y he ido releyendo sus libros en diferentes etapas de mi vida.

-¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?
Mis padres querían fomentarnos la afición a la lectura y cuando éramos niños, nos compraban todos los tebeos del mercado (TBO, DDT, TIO VIVO) y los álbumes de Lucky Lucke, Asterix, Marsupilami y evidentemente TINTIN. Mis recuerdos infantiles se asocian a desayunar y merendar leyendo sus aventuras. De hecho, cuando abría los libros siempre tenían migas de bocadillo. La teoría funcionó, y ahora mis hermanos y yo somos grandes lectores. En cambio, yo lo he intentado con mis hijos y he fracasado en el intento.
Eran, tal vez, otras épocas.

– ¿Cuál es, según tu opinión, la mejor de las aventuras de Tintín?
Sin dudarlo, “LAS SIETE BOLAS DE CRISTAL”. Todavía me estremezco cuando veo la escena de la momia. De niña, me daba un miedo terrible, y a la vez, una atracción morbosa irresistible.

– ¿Con qué personaje te sientes más identificada?
Identificada con ninguno en especial, pero siento un cariño absoluto por la Castafiore, quizá porque es de las pocas mujeres que aparece en los álbumes de TINTIN.

– ¿Crees que hubo alguna aportación de Hergé a la pintura? ¿Y a tu
pintura?
Creo que Hergé aportó la rigurosidad en el ámbito del cómic, es un aspecto que admiro y pretendo llevar también a mi trabajo.

– ¿Cómo te sentiste cuando tu última exposición corrió riesgo de ser cancelada?
Indignada ante el afán recaudatorio de la Fundación Moulinsart y convencida que Hergé no aprobaría este tipo de actuaciones. La exposición era sobre todo, un homenaje al universo de Tintín desde el amor absoluto hacia el personaje y lo que él ha representado en nuestras vidas.

– ¿Crees que deberían continuar las Aventuras de Tintín?
No. Soy de la opinión, que una vez muerto el autor su obra no debe ser continuada por otros. De todos modos, también creía que la Sagrada Familia de Gaudí no debía seguir construyéndose, pero después de ver cómo está quedando, tal vez estaba equivocada. ¿Quizás me equivoco también con Tintín?

Muchísimas gracias, Cristina, por tus respuestas.

Impresiones de la película y resumen del preestreno

Antes de empezar me gustaría dejar claro que no voy a «destriparle» a nadie la película. Al final de esta entrada hay una parte claramente delimitada por el epígrafe «Atención spoilers» donde sí voy a dar detalles que adelantan cosas que pueden estropear alguna sorpresa.

Público expectante en la Plaza de Callao

Quiero empezar con el resumen del preestreno, ya que es lo que pasó antes (y después de la proyección). Quedamos a las 7 de la tarde algunos miembros de la Asociación Mil Rayos para vernos aprovechando el evento y para entrar juntos. Además, nos encontramos con algunos tintinófilos ilustres que acudían también al estreno (Ana Zendrera, Fernando Castillo, Jordi Tardà, Juan D’ors…).

El ambiente era espectacular, una zona delimitada en la Plaza de Callao con grandes focos y una puesta en escena muy impactante conseguían que bastante gente se congregase allí. Parecía que habían conseguido generar bastante expectación.

Bombines de regalo

Tras esperar un buen rato, nos dejaron entrar previa entrega a cada uno de un pack de regalo consistente en las gafas 3D, un bombín y un paraguas. Todo a juego con la separación entre las entradas de categoría Hernández y las de categoría Fernández; que era como se delimitaba el acceso a la sala.

Una vez dentro, la productora Sony Pictures, nos había reservado unos sitios muy buenos a los integrantes de la Asociación y además pudimos entretenernos con los regalos que a cada asistente obsequiaba la empresa BP, que aunque a mi parecer no eran gran cosa, sirvieron para pasar el rato.

Lo peor de todo es que hubo que esperar bastante rato a que entrasen todos los famosos que se entretenían en el photocall y que los que ya estábamos sentados tuvimos que sufrir ya que lo emitían en la pantalla de la sala.

Jamie Bell en su breve discurso

Tras unas breves palabras por parte de Jamie Bell (cuya sombra por momentos se parecía sospechosamente a la silueta de Tintín) comenzó la película alrededor de las 10 de la noche.

Al salir del cine, casi a las 12 de la noche, un breve debate dejó claro que la mayoría de los asistentes de la asociación coincidimos en nuestra opinión sobre la película.

También me gustaría aclarar que era mi primera película en la que podía disfrutar de la tecnología 3D que, aunque moleste llevar un par de gafas (encima de las que ya me toca llevar por «defecto del animal»), me ha resultado muy llamativo y me ha gustado mucho.

Ya por último, me gustaría indicar que pude hablar un momento con Alex de la Iglesia, así que espero que sigamos en contacto y que engrose la lista de ilustres tintinófilos a los que ver en los Encuentros de Mil Rayos o incluso a los que leer en las Pequeñas entrevistas a grandes tintinófilos de este blog.

Impresión de la película

Si tuviese que expresar lo que me ha parecido la película, he de decir que me ha gustado mucho. Quiero volver a verla, ya no en 3D, sino en 2D y poder hacerlo con calma para «saborearla» ya que hay muchos detalles que seguro que se me han escapado. Recomiendo a todos los que tengan dudas que vayan a verla y la juzguen ellos mismos, pero eso sí, no se debe dejar de tener la perspectiva de lo que es, una película de animación. No es un documental sobre Tintín, ni un sesudo estudio de la obra de Hergé, ni siquiera una reproducción fiel de los libros. Es una adaptación y como tal creo que hay que «juzgarla».

Creo que la mejor opinión que puedo dar es que se me hizo corta, muy corta y que tengo muchas ganas de volver a verla.

Los títulos de crédito

Quiero destacarlos porque la película empieza con unos títulos de crédito simplemente geniales, increíbles, magníficos. Una secuencia que no deja indiferente, sin duda.

La caracterización de los personajes

Si bien no me acaba de convencer Milú, todos los personajes «humanos» me parecen muy logrados desde el punto de vista técnico.

Si ya al propio Hergé le costó mucho mantener las líneas generales de los personajes y se aprecia una grandísima evolución en los mismos a lo largo del paso de las aventuras, lo mismo se puede decir de la película. Creo que reflejan muy bien el espíritu de cada uno de los integrantes del reparto.

Tintín no deja de ser un reportero trotamundos ávido de resolver misterios, creo que la interpretación de Jamie Bell es muy buena y que han conseguido un personaje muy próximo a lo que se ve en todos los libros. A algunos puristas no les gustará que Tintín aparezca luciendo armas con tanta facilidad, pero a mí me ha parecido que encaja perfectamente con la idea de Tintín que yo tengo.

Milú, aunque es el personaje peor logrado técnicamente según mi opinión, juega el mismo papel que en las aventuras en papel y responde fielmente al personaje. Me gusta su «interpretación», creo que es como me lo imaginaba.

Hernández y Fernández, la pareja singular capaz de meterse en problemas y líos por su simpleza, son retratados muy bien en la película. Me los imaginaba un poco más divertidos o que darían un poco más de juego a la hora de crear chistes, pero están muy bien.

Haddock es genial. Hay que pensar que el Haddock que aparece es el que se muestra en «El cangrejo de las pinzas de oro», es decir un ser mucho más tosco, rudo y malhumorado. Un capitán borrachín de un barco. Sublimes los gestos, las facciones, la anatomía… Brillante.

Bianca Castafiore casi no aparece y lo hace más delgada de lo que se refleja en los libros, pero cumple perfectamente su papel de diva.

Néstor tampoco tiene mucho protagonismo, pero también refleja lo que se atisba en las aventuras impresas.

El resto de personajes, que sólo van a aparecer en esta entrega de la trilogía, están muy bien y dan bastante credibilidad a la aventura.

El guión

El guión es brillante. No hay que perder la perspectiva de que no intentaban agradar a los tintinófilos, sino que se trata de una película de aventuras para todos los públicos que intenta respetar el espíritu de unos personajes y unas tramas provenientes de una novela gráfica.

Constantemente se hace referencia a elementos de otras aventuras pasadas y que están muy bien, es casi imposible fijarse en todos los detalles. Parece que han cuidado muchísimo lo que aparece y cómo lo hace. Los escenarios, los «decorados», todo refleja bastante bien lo que Hergé dibujaba. Lógicamente no es línea clara, pero para eso ya estaba la serie de animación realizada en los años 90.

Personalmente noto mucho la presencia como guionista de Steven Moffat, a quien ya conocía y admiraba por algunos de sus trabajos en cine y televisión. Una lástima que no esté en las siguientes entregas.

El guión recoge gran parte del contenido de dos libros; «El cangrejo de las pinzas de oro» y «El secreto del Unicornio», y pienso que lo hace de forma magistral. Aunque le sobran algunos episodios (sobre todo los relacionados con Bagghar).

Algunas partes, sobre todo las más cómicas son muy, muy buenas. En especial la forma en la que se hacen los flashback para ir a la historia de El Unicornio o la parte del hidroavión. Memorables.

ATENCIÓN SPOILERS!!

El guiño de que sea Hergé el que hace el retrato a Tintín al comienzo de la película me parece maravilloso.

Eché muchísimo de menos al profesor Tornasol. Me gustaría que hubiese aparecido; pero es sólo un capricho de carácter subjetivo.

Me encantó lo de introducir el personaje de Castafiore para romper un cristal antibalas… grandioso!!.

No me gustó la persecución primero del coche y después del halcón por Bagghar, pero es un recurso muy usado en las animaciones 3D, así que no me sorprende.

Moulinsart aparece realmente bien para lo que es; pero me hubiese encantado el guiño de Haddock escribiendo sobre el cartel de «Castillo en venta».

El final me decepciona un poco ya que pensaba que esta película iba a incluir también el contenido del libro «El tesoro de Rackham el Rojo» referido a la búsqueda submarina del pecio, pero supongo que intentarán hilvanar esta primera película con la segunda haciendo que Tintín y sus amigos vayan en barco a por el tesoro para acabar en Sudamérica en las aventuras que se corresponden con los libros de «Las 7 bolas de cristal» y «El templo del Sol».

Grandes tintinófilos: Fernando Castillo

Fernando Castillo

Fernando Castillo

La segunda entrevista de la serie «Pequeñas entrevistas a Grandes tintinófilos» tiene como protagonista a Fernando Castillo, autor del libro El siglo de Tintín y que actualmente es noticia por la inminente publicación de su nuevo libro Tintín – Hergé, una vida del siglo XX. Los que fuimos al 2º Encuentro Tintinófilo ¡Mil Rayos! tuvimos la suerte de escucharlo y fue espectacular.

– ¿Por qué Tintín? ¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?

Por pura casualidad, como sucede con las cosas importantes: un regalo inesperado que se convierte en referente a los 11 años y luego un discreto seguimiento de las siguientes aventuras, en las que cada vez iba encontrando más referencias a los acontecimientos y a la historia. De todas formas, disto de ser un titntinólogo, y ni siquiera creo que llegue a la categoría de tintinófilo avanzado.

– ¿Cuál es, según tu opinión, la mejor de las aventuras de Tintín?

Muy difícil escoger pues hay grupos muy diferentes en lo que se refiere al género, al tema, al dibujo e, incluso, a la cubierta. Hay, eso sí, preferidos. Siempre me han gustado mucho Los cigarros del faraón, Stock de coque, El loto azul, El asunto Tornasol y El loto azul. Luego, Las joyas de la Castafiore… En fin, veo que son muchos los escogidos.

– ¿Por qué «Una vida del siglo XX»?

Porque indudablemente Tintín, o si se prefiere Hergé, es un personaje de esta centuria. Son dos europeos que recogen en sus aventuras las transformaciones y los acontecimientos de la época que les ha tocado vivir, en este caso los años centrales del pasado siglo.

– ¿Consideras a Hergé un visionario o más bien un narrador de su tiempo?

Creo que es una mezcla muy equilibrada de artista y periodista, que encuentra en la historieta el medio para contar lo que le interesa de aquello que está pasando en su época

– ¿Crees que se debería haber continuado con la obra de Hergé después de su muerte?

Quizás sí, al menos mientras vivieron sus colaboradores más cercanos, como Bob de Moor. Quizás este debió acabar El arte alfa, conservándose las dos versiones. Creo que De Moor se merecía el encargo, aunque a los muy puristas esto les parecerá esto una herejía.

¡¡¡Muchísimas gracias, Fernando!!!

Grandes tintinófilos: Antonio Altarriba

Antonio Altarriba

Antonio Altarriba

Quería llevar a cabo una idea que había tenido para mejorar un poco el blog; se me ocurrió que sería interesante hacer «pequeñas entrevistas a grandes tintinófilos». Unas pocas preguntas a las personas que aportan mucho a nuestra afición.

La primera de estas mini-entrevistas quería que fuese a Antonio Altarriba, autor de El Loto Rosa y una de las grandes figuras del mundo del cómic español.

– ¿Por qué Tintín?
Porque en Tintín entra por primera vez la aventura en el cómic. La aventura de verdad, exótica pero realista, ambientada en escenarios y situaciones históricas, dibujada con atractiva precisión, desarrollada en una cuidada trama… Y, sobre todo, porque Tintín es un héroe de la inteligencia y no de la violencia.

– ¿Cuándo y cómo empezó tu afición por Tintín?

A los 11 años un amigo de mi padre me regaló Las joyas de la Castafiore en francés. El álbum acababa de aparecer -aún lo conservo- y me gustó mucho. Quizá no sea el episodio más adecuado para un chaval de esa edad, pero intuí que se trataba de algo muy distinto a los tebeos que leía en España. Fue una gran sorpresa gráfica y narrativa. Y muy divertido.

– ¿Cómo te sentiste cuando se prohibió la reedición de El Loto Rosa?
Muy decepcionado. No me lo esperaba porque había preparado la edición para que la Sociedad Moulinsart, gestora de los derechos, no tuviera nada que objetar. Todas las ilustraciones habían sido concebidas como homenaje por amigos pintores y dibujantes. Ninguna pertenecía a Hergé. A pesar de ello y desde la prepotencia económica, arremetieron contra un relato literario en el que exploraba una probable continuidad del personaje veinte años después de la muerte de su autor. Me acusaron de pervertir la esencia del personaje. El incidente me sirvió para entender que Tintín está hoy en manos de personas que no aman realmente la serie y las intrigas que propone -las explícitas y las implícitas- sino que ven en él una fuente inagotable de dinero.

– ¿Te planteas algún otro tipo de homenaje?
No. Me he unido al grupo de autores que ha decidido boicotear a Tintín, ahora preso en los sótanos más lóbregos y mercantilistas de Moulinsart. No soy el único damnificado. Muchos especialistas y verdaderos aficionados se han visto perseguidos, llevados a juicio y multados sólo por utilizar -siempre con los mejores objetivos divulgativos- imágenes de la serie. Es una actitud que el propio Hergé condenaría con toda seguridad. Al fin y al cabo él utilizó y copió numerosa documentación gráfica y fotográfica para dibujar sus viñetas…

– ¿Qué esperas de la película de Steven Spielberg y Peter Jackson sobre
Tintín?

Mucho. Quizá sea, por fin, «la» película sobre Tintín. El problema -fundamental- de la traslación de los personajes a imagen real -o realista- parece haber sido solucionado. Además se basa en uno de los episodios mejor construídos de la serie y clave en su desarrollo. No sólo es el momento en el que Haddock pasa de marino con tendencias alcohólicas a potentado con linaje nobiliario sino el encuentro de un hogar para una familia que se completa con la aparición de Tornasol.

– ¿Crees que habría que terminar el Arte Alfa inconcluso?
No. Tintín era un personaje realmente distinto a otros héroes de cómic contemporáneos. la implicación del autor en sus aventuras era muy fuerte. No creo que otro autor pueda terminar un proyecto iniciado y concebido por Hergé.

¡¡Un millón de gracias Antonio!!

Visita al Museo Hergé (y 3)

Ya para acabar, me gustaría hacer un resumen del viaje en su conjunto ya que, por suerte, no acabó con la visita al Museo Hergé.

Tras la visita al museo fuimos a comer a un restaurante relacionado con el mundo del cómic de un modo bastante personal.

Después visita al centro de Bruselas (Grand Place, Manneken Pis…). Aprovechamos para visitar la tienda oficial de Tintín, que está cerca de la Grand Place, y yo para salir con numerosos objetos más para la colección.

La conclusión es que lo mejor del viaje fue la compañía, tanto Xabier (el otro ganador del premio) como Pau hicieron la visita mucho más provechosa.

Mención aparte merece Jordi. ¡Muchas gracias!. Ha sido un lujo haber podido visitar el museo con alguien tan erudito en la materia y con un conocimiento tan grande de la obra de Hergé. Además, compartir conversaciones con el poseedor de una las mejores colecciones sobre Hergé y Tintín fue impresionante.

Una experiencia irrepetible.

Visita al Museo Hergé (2)

En esta segunda entrega voy a hablar del edificio del Museo y su emplazamiento.

El edificio es espectacular. De arquitectura muy moderna, se sale de los edificios convencionales, haciendo una especie de H con su planta. Consta de 2 plantas y hay mucha luz natural al tener bastantes espacios diáfanos. Unas pasarelas entre los módulos, unen las salas. Muy impresionante. (Hace tiempo ya puse un vídeo en el que se mostraba el proceso de construcción)

Ahora bien, la ubicación del mismo es completamente ilógica. ¿Qué sentido tiene hacer un museo, que creo debería ser referencia para Bélgica, en una localidad a 30 kms. de Bruselas?. Creo que haber restaurado algún edificio en la capital o haber construído algo dentro del ámbito de acción del metro, por ejemplo, haría que el número de visitantes se multiplicase.

Para llegar desde la capital belga, se puede hacer por tren, pero desde el aeropuerto sólo se puede llegar con coche y doy fé de que no es fácil. Todo un entramado de autopistas y vías rápidas (incluyendo cambios de denominación de los lugares) complican el objetivo de llegar a la ciudad de Louvain-la-Neuve.

Por si fuera poco, no hay ningún parking del museo, hay uno relativamente cerca, pero que no está bien señalado; y una vez se deja el coche ahí, desde una plaza se llega mediante una pasarela hasta el museo, que se ubica en la Rue du Labrador, 26 (gran guiño de la localidad).

Visita al Museo Hergé (1)

Museo Hergé

Ésta es la primera publicación sobre mi viaje al Museo Hergé, y quiero centrarme en el contenido del Museo (de puertas para dentro).

En una palabra lo resumiría como «decepcionante».

Me parece que las salas no siguen un hilo argumental de ninguna clase, que el contenido más que de un museo monotemático parece el de una exposición itinerante, que no se ha cuidado lo que se expone y cómo se muestra y, lo que es peor, que es el resultado de una colección no muy extensa ni muy completa.

Por partes:

No tiene sentido que, en la sala donde se habla de la vida de George Remí, entre dos diseños a lápiz de la portada de El Tesoro de Rackham el Rojo haya un ejemplar de Coeurs Valliant y un ejemplar nº1 de la Revista Tintín en su edición francesa. Creo que hay que ser coherente y usar las portadas, de valor incalculable, para, por ejemplo, mostrar el proceso de creación de la portada de un libro; y no para estar expuestas, sin más, junto a revistas que son difíciles de conseguir, pero que se pueden ver a la venta de vez en cuando…

En esa misma sala se expone una hoja de la aventura del Thermozero (de la que quiero hablar con más calma en otro post), pero en ningún momento se explica lo que es, o el significado de esa plancha suelta.

No vi ningún material de impresión como planchas, rotativas o similares, aunque sí algunas pruebas de color. Además, algunas de las «joyas», como borradores de portadas, no están en su propio marco, con lo que parece que se están deteriorando poco a poco.

Se centran en la etapa de Hergé como dibujante de elementos publicitarios, que sí que forma parte de su bagaje como diseñador, pero que no es lo suficientemente importante como para ocupar un sala (creo yo).

Los expositores de muchas de las obras están colocados muy bajos, tanto que hay que estar bastante agachado en gran parte de la exposición; y la señalética y carteles informativos o expilcativos dejan mucho que desear. Imperdonable. Además, el hecho de que en una vitrina tuviesen un Medallón escondido bajo ediciones de la actualidad me dolió especialmente.

Se ven muchos de los objetos en los que se  supone que se basó Hergé para sus diseños, pero creo que ver una «reproducción» del palo de madera que sale disparado de la cámara con resorte de El Cetro de Ottokar no enriquece la exposición. Como ejemplo.

No se paran a explicar los personajes (salvo una pequeña vitrina para cada uno). Si Tornasol, Haddock o Castafiore han servido para crearse libros específicos sobre cada personaje, creo que deberían darles el merecido lugar en la obra de Hergé y, por extensión, en su museo.

Lo que eché en falta son cosas como información sobre los sellos editados conmemorativos, Tintín y los coches, Tintín y los barcos, Tintín y los aviones… es decir, centrarse un poco en los dibujos, en el realismo, en la línea clara, en la importancia de Tintín en la sociedad… Tampoco tiene sentido poner algún disco «suelto» entre las vitrinas (que además no era 1ª edición), creo que tendrían que haber hecho el esfuerzo de conseguir todo lo que tiene que ver con Tintín y la música; porque no se muestra ningún CD y en discos de vinilo también se puede conseguir muchísimo.

Tener un cubículo con libros de todos los idiomas (sin ninguno en vasco, catalán o gallego, por ejemplo) con voces pronunciando los títulos no aporta nada, creo que es mejor indicar los idiomas a los que se ha traducido, o enseñar los países en los que hay ediciones.

Desde la segunda planta ya se olía el olor de la comida que salía del comedor que está en la planta baja, y eso no queda muy bien en un museo de categoría.

Como puntos destacables, la exposición temporal sobre Tchang, muy buena y muy recomendable; la tienda está muy muy bien y la gente que atiende allí es bastante amable.

Aún así, merece la pena ir, aunque sólo sea para ver si todo esto mejora. Yo espero volver en breve.